¡Aprende a mejorar la comunicación y el trabajo en equipo!


El dúo comunicación y trabajo en equipo se ha convertido en una combinación extremadamente importante para las organizaciones modernas. De hecho, en la actualidad, la mayor parte de las empresas considera que estas soft skills son imprescindibles para la realización de buenos negocios.

En lo que se refiere a la comunicación, de acuerdo con una investigación realizada por ManpowerGroup, el 56% de los participantes creen que esta soft skill cumple un rol decisivo en el desarrollo del trabajo colaborativo y en la resolución de los problemas organizacionales.

En cuanto al trabajo en equipo, su relevancia parte de la premisa de que, cuantos más profesionales se unan de forma comprometida para la implementación de un proyecto, más efectivos y satisfactorios serán los resultados.

En definitiva, la comunicación y el trabajo colaborativo caminan de manos dadas, una vez que es prácticamente imposible imaginar un efectivo trabajo grupal sin emprender un buen proceso comunicacional.

Por esta razón, estas dos habilidades de comportamiento son consideradas complementarias.

Una empresa exitosa debe asegurar la eficiencia comunicacional teniendo en mente que, para alcanzarla, es imprescindible poner atención en las recomendaciones que contaremos a continuación.

1. Priorizar la empatía

La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona de manera que se logre comprender sus sentimientos, su percepción sobre diferentes temas y su forma de actuar ante distintas circunstancias.

En el ámbito laboral, la empatía es útil y necesaria debido a dos razones básicas:

  • relación entre líderes y liderados;
  • relación entre la empresa y los clientes.

Bajo esta perspectiva, una comunicación eficiente depende del grado de empatía de los involucrados.

Es necesario señalar que un profesional empático logra entender el punto de vista, las razones y los deseos ajenos aunque estos no estén alineados con sus percepciones.

Es decir, el ejercicio de la empatía en la comunicación no requiere que todas las personas sigan una misma línea de razonamiento. Sin embargo, demanda que los profesionales puedan ser sensibles a punto de comprender determinadas situaciones sin emitir un juicio crítico.

2. Promover la flexibilidad

El mercado entiende que el profesional flexible está abierto a nuevas posibilidades y desafíos laborales. Además, sabe escuchar, considera diferentes puntos de vista y se posiciona de manera efectiva.

Más allá de los aspectos señalados, las organizaciones entienden que estos profesionales suelen ser más resilientes, seguros y tienen más aptitud para la resolución de conflictos.

Normalmente, los profesionales flexibles cuentan con un excelente nivel de estabilidad emocional. Es decir, no reaccionan de manera negativa ante los cambios en el mecanismo de trabajo o en las orientaciones de las dinámicas.

De esta manera, suelen mantenerse motivados e incluso, pueden ser modelos de inspiración para otros integrantes del equipo.

3. Valorar la asertividad

La asertividad es una de las competencias más valoradas por las empresas. Ser asertivo significa comunicarse de manera clara y directa manteniendo una postura adecuada y empática.

Es decir, el objetivo de una persona asertiva es posicionarse ante una determinada situación sin herir a los otros participantes del proceso comunicacional.

En este contexto, la asertividad es clave tanto para expresar una opinión contraria como para dar reconocimiento al buen trabajo realizado por un profesional.

En definitiva, mantener una postura asertiva fomenta las relaciones laborales y favorece la comunicación entre los profesionales.

4. Fomentar el poder persuasivo

Hace muchos años, la comunicación persuasiva era vista como un mecanismo negativo y manipulador.

Sin embargo, esta percepción ha cambiado. Ahora, contar con una postura persuasiva puede ser un importante diferencial para el éxito de la comunicación y trabajo en equipo.

Las buenas habilidades pueden aportar excelentes iniciativas y hacerle frente a los malos propósitos. Incluso, se puede decir que es una habilidad extremadamente valorada en los altos cargos corporativos, pues los profesionales persuasivos optimizan su poder de liderazgo y logran ser más influyentes durante el proceso comunicacional.

5. Incentivar la positividad

Una postura positiva, impregnada de valores y de factores motivacionales, ocasiona una comunicación mucho más eficiente, principalmente, cuando se habla de trabajo en equipo.

En la comunicación, la positividad garantiza que el receptor entienda el mensaje, una vez que se posiciona de forma más abierta reduciendo así, la incidencia de prejuicios que puedan ocasionar ruidos en el proceso.

Los profesionales que son capaces de comunicarse de este modo utilizan expresiones positivas y afirmativas. Además, presentan casos exitosos, son claros y receptivos en cuanto a la opinión de sus colegas y gestores.

6. Estimular el sentido de organización

La organización es esencial para aumentar la eficiencia, la productividad y la calidad del trabajo grupal.

Ser un profesional organizado repercute directamente en la imagen del colaborador ante los demás integrantes del equipo y, dependiendo del nivel de organización, puede estimularlos a adoptar una postura similar.

En lo que concierne a la comunicación, organizar las ideas es primordial para que los receptores puedan recibir y comprender el mensaje de manera satisfactoria.

7. Contratar profesionales tolerantes a la presión

Lógicamente, lo ideal es que el medio corporativo sea equilibrado. Sin embargo, es normal que ocurran tiempos de crisis o momentos de tensión ya sea por proyectos aún no finalizados o por cuestiones financieras.

Gestionar el estrés puede ser un desafío, pero, los profesionales que desarrollan la capacidad de trabajar bajo presión sufren menos con los cambios generados por situaciones inesperadas.

En este sentido, los trabajadores tolerantes cuentan con un nivel más elevado de equilibrio emocional, por lo cual, suelen mantener el rendimiento y los resultados frente a los eventos críticos.

Además, estos profesionales logran entender y asumir los cambios de manera más amena orientando sus acciones hacia los nuevos objetivos.

Por lo tanto, su actitud decisiva, su postura resiliente y su capacidad para pensar con claridad posibilitan emprender un proceso de comunicación más eficaz.

Como puedes ver, es posible alcanzar niveles de comunicación y trabajo en equipo de excelencia. Para eso, es fundamental que los gestores estén dispuestos a implementar acciones que potencialicen estas soft skills.

¿Tu empresa está lista para promover una comunicación más eficiente y garantizar mejores resultados en las actividades colaborativas? Te invitamos a suscribirte a nuestro blog para recibir más información sobre este y otros temas que ayudarán a mejorar tu organización.

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