¿Cuándo volveremos a la “normalidad”? ¿Qué esperamos después del Covid-19?


Hoy, abril 20 de 2020, cumplimos casi 5 semanas encerrados -por voluntad propia al inicio y posteriormente, por solicitud de nuestras autoridades sanitarias- buscando no contagiarnos de esa enfermedad que aún es demasiado desconocida para todos nosotros.

Durante estas semanas igual que tantos otros colegas, he tenido que adaptarme y adoptar nuestro nuevo modo de operar: el trabajo remoto o teletrabajo.

En algunas de las audioconferencias, videoconferencias y telepresencias en las que he participado, no falta quien haga el comentario de “cuando volvamos a la normalidad” vamos a hacer tal cosa, o nos vamos a ir a festejar o repetiremos aquello que solíamos hacer antes de que empezara esto”, y lo único que puedo pensar es que esa “normalidad” que todos conocíamos, que añoramos y que era nuestro día a día ya no existe, simplemente se fue para siempre…

Aun y cuando eventualmente se desarrolle una vacuna suficientemente segura y eficaz para contrarrestar al Covid-19, esto ocurrirá probablemente hasta finales del 2021 y, aun así, dejaremos la cuarentena para enfrentarnos a un mundo que ya no es el mismo que dejamos antes del encierro.

  • ¿Qué va a pasar dentro de 6 meses si alguien va a trabajar con tos o temperatura a la oficina?
  • ¿Qué vamos a hacer cuando nos de gripe, tos o temperatura? ¿Andarás conviviendo como si nada?
  • ¿Qué va a pasar cuando te pidan asistir a una reunión en el extranjero o en alguna otra ciudad?, ¿Iremos sin temor a nada?
  • ¿Vamos a hacer la fila del súper y banco tan cerca uno del otro como antes?
  • ¿Asistiremos a conciertos sin mayor temor?
  • ¿Regresaremos a las comidas con amigos o compañeros de trabajo en los que entre todos compartíamos el mismo postre?

¿Qué va a pasar cuando volvamos a la normalidad?

Esa normalidad ya no existe y ahora, cada día, vamos a construir nuestra nueva normalidad con reglas que todavía no se escriben y que tal vez aun no conocemos

Nuestra nueva normalidad tiene varias dimensiones ya que son varios los aspectos que como personas y empresas estamos enfrentando.

Desde el punto de vista personal, este periodo ha representado la oportunidad de valorar el tiempo en familia, de extrañar a los que tenemos lejos y hasta de pretexto para volver a conectar con las personas, adquirir nuevas habilidades, hacer ejercicio, etc.

Desde el punto de vista laboral, muchos de nosotros nos habremos dado cuenta de la importancia de la autodisciplina y la trascendencia de tener un modelo de trabajo orientado a resultados, inspirados en los numerosos mensajes y consejos para trabajar a distancia y mantener la productividad al máximo.

Para muchos, la experiencia habrá sacado lo mejor del comportamiento y el pensamiento humano. Hay quienes están viviendo este periodo con un profundo sentimiento de gratitud por estar vivos y saludables. Los que están obteniendo aprendizaje de todo esto, y por supuesto, los que están actuando de forma empática: apoyando a otros que están viviendo situaciones más complejas con acciones económicas, consejos, donaciones, etc.

Por otro lado, es un hecho que esta experiencia también evidenciará/sacará lo peor del comportamiento humano, desde el acaparamiento de artículos de primera necesidad, la adquisición excesiva de suministros sabiendo que otros se verán privados de ellos, el enriquecimiento a costa de sobre encarecer insumos médicos, la transmisión intencional de noticias falsas a personas crédulas, hasta la politización y aprovechamiento del problema para lograr intereses personales, etc.

En el mismo sentido, están los que no toman en serio la amenaza que se ha cernido sobre nosotros: muchas personas que no han respetado la cuarentena, la sana distancia y ninguna de las recomendaciones necesarias para evitar los contagios. Se siguen viendo jóvenes paseando en áreas públicas, y personas que incluso estornudan de forma visible y sin ninguna precaución mientras se burlan del resto de la gente que, con justa razón, se molesta y asusta ante tal acción.

Como persona es importante demostrar nuestra conciencia social y pensar que para construir esa nueva normalidad, debemos de entender qué se hizo mal, qué se hizo bien y qué se podría hacer mejor.

El sector privado también cambiará de manera significativa. Muchas empresas seguramente reducirán los viajes para sus ejecutivos. No cabe duda que la comunicación por audio conferencia, videoconferencia o tele presencia reemplazará en gran medida la comunicación cara a cara y se considerará igual de efectiva. Las videoconferencias y seminarios web se van a convertir en la norma más que en la excepción, como lo era hasta hace poco donde las grandes conferencias acaparaban una gran concentración de personas.

Hemos visto cómo las instituciones educativas han hecho uso intensivo de las videoconferencias para impartir sus clases y sesiones. En definitiva, la digitalización de la educación se ha acelerado por la crisis; sin embargo, esta digitalización será un “must” por parte de todas aquellas instituciones que deseen estar a la altura. Me aventuro a decir que, para las instituciones educativas, además de contar con programas de estudio de alto nivel y prestigio, será sumamente importante contar con los medios e infraestructura para entregar dicho contenido por diferentes medios electrónicos. Este será un factor que los estudiantes Post-Covid19 seguro considerarán en el futuro, al momento de elegir una Universidad para estudiar.

El teletrabajo se ha dado de manera obligada y puede convertirse en una norma no escrita, donde las empresas aprovechen esta alternativa para aquellos puestos de trabajo que no requieran tanta interacción personal. Este modelo podría, además, ayudar a las empresas a acometer costos de oficinas. De acuerdo a un estudio de Gartner, un 74% de las empresas encuestadas piensan mover a un modelo de teletrabajo al menos al 5% de empleados que anteriormente trabajaban en oficinas

Para las empresas y el gobierno va a ser crítico el controlar o conocer cuándo alguna persona pudiera estar contagiada. El uso de drones y robótica en nuestra vida cotidiana podría ser una característica estándar en áreas como la vigilancia de seguridad y los procedimientos de detección. Para tal efecto, se están desarrollando dispositivos que permitirán detectar, intrusivamente o no, cuando una persona tenga temperatura3. Asimismo, empresas tecnológicas están sentando las bases para la implementación de dispositivos inteligentes y tabletas electrónicas que permitan generar mapas de salud que ayuden en la lucha contra cualquier virus

En algunas geografías, la forma en que se brinda la atención médica podría cambiar, y algunos segmentos optarán por consultas electrónicas siempre que sea posible. El sistema de salud pública también debería ser más consciente del entorno social y físico, como determinantes de la salud en el caso de brotes futuros de enfermedades transmisibles

Si bien todavía estamos lidiando con los desafíos de esta pandemia, también podemos aprovechar esta oportunidad y prepararnos para los cambios que se avecinan/vislumbran en nuestras vidas, una vez que estos tiempos difíciles hayan terminado. El dolor de esta pandemia es real, pero esto también pasará eventualmente y despertaremos a un nuevo amanecer. Ojalá aprendamos y logremos que mañana sea mejor que ayer.

Referencias


Sobre el autor

Ikusi. Ingeniería y desarrollo tecnológico.

Aurelio Sánchez Pacheco

/ Director de Estrategia de Negocios y Desarrollo de Producto

Trabajando en diversas áreas de las Tecnologías de Información y Comunicaciones en tres países de diferentes continentes, desde hace 30 años. Tengo una hermosa familia formada por mi bella esposa y dos pequeños diablillos (una bailarina y un linebacker) con los que disfruto pasar el tiempo y viajar. Siempre abierto a una buena conversación con una copa de vino o de mezcal y una buena botana.

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